Te quiero
Quizá si te digo te quiero te resulte algo extraño, dos palabras que, dependiendo de quien las diga pueden resultar
—Raúl, ¿me oyes? —le preguntó Marcos impaciente. Hasta ese instante, Raúl había estado en otro mundo. Quizá volando mientras sonreía
El vacío huye, escapa, el alma sonríe, tu… yo… y el juego de los gatos que no quieren dormir. Imagina
Carlota estaba profundamente dormida. Soñaba con castillos, príncipes y dragones. El príncipe había ido a rescatarla pero no había manera
Escribo esto con la certeza de que voy a morir. Cada vez se escuchan los aviones más cerca, las bombas,
La luz empieza a entrar por la ventana mientras los pájaros tocan una suave melodía de despertar. Él abre los
Emma y Héctor cruzaron la mirada por primera vez aquel día. Una mirada seria, de pasada, de silencio pero que